Hijos de Caín es una asociación cultural sin ánimo de lucro. Tenemos por misión fomentar el ocio alternativo, en especial el de la juventud, como una excusa maravillosa para hacer algo mucho más grande: crear cultura, convivencia y comunidad.
Para qué existimos
- Promover actividades culturales vinculadas a juegos de rol, miniaturas y mesa, fomentando civismo, integración e inclusión social, y también educación e interpretación a través del ocio.
- Crear un marco de convivencia que refuerce la empatía y las habilidades sociales, y que ayude a crear lazos.
- Fomentar la lectura (sí: en Hijos de Caín se lee, y mucho).
Qué hacemos
Organizamos y acogemos actividades como:
- Partidas de iniciación de todo tipo (para empezar sin miedo).
- Talleres: interpretación, costura, literatura, pintura de miniaturas y escenografía, magia e ilusionismo…
- Charlas y conferencias con foco educativo y cultural.
- Rol en vivo, cine fórum, podcast, lecturas y exposiciones.
Nos organizamos por Secciones (Rol, Mesa, Wargames, Softcombat) para que la actividad sea más ordenada y transparente.
Dónde actuamos
Nuestra sede está en la Casa de la Juventud de La Línea de la Concepción, pero desde el principio nuestro ámbito de actividad es el Campo de Gibraltar, fortaleciendo la comunidad de toda la comarca.
Cómo funcionamos
Nuestro principio: Hijos de Caín es propiedad de los socios.
El órgano de gobierno es la Asamblea General de socios: en ella se discute y se decide todo. El órgano de gestión es la Junta Directiva, elegida cada año por la Asamblea, que administra la asociación y dirige el día a día. Reglas claras, decisiones democráticas y respeto por el tiempo y el esfuerzo de quien organiza.
Nuestra historia

13 amigos y una idea sencilla
Hijos de Caín nació de algo muy concreto: un grupo de amigos con pasión por el rol. En nuestra ciudad había mucha afición por el ocio alternativo, pero ningún lugar donde desarrollarlo. Desde el instituto vimos que la juventud tenía pocas opciones más allá del botellón, y esa necesidad nos empujó a pensar que, al volver de la universidad, construiríamos algo que nos habría encantado tener.
«Cuando volvamos, vamos a construir algo que a nosotros nos habría encantado tener.»
Y así fue. Al regresar, decidimos crear un espacio para la juventud: un lugar para reunirse, compartir aficiones, jugar, crear, aprender y convivir. Un sitio donde normalizar nuestras aficiones, no siempre conocidas, haciendo comunidad de una forma sana.
Verano de 2018: 13 firmas y 13 clanes
Dimos el paso oficial. Fuimos al registro y montamos la asociación con 13 firmas, emulando, casualmente, a los 13 clanes del juego de rol Vampiro: La Mascarada. Si aquello iba a ser una asociación nacida del rol, el nombre tenía que encajar: Hijos de Caín nos pareció perfecto. Empezamos como lo que éramos —una asociación de rol— que luego se ampliaría a más facetas del ocio alternativo.
2018: primeros pasos
Celebramos la Asamblea fundacional, elegimos a la primera Junta Directiva y empezamos a trabajar en la estructura básica de nuestra recién nacida comunidad. La primera Asamblea fue en casa de la abuela de uno de nuestros socios fundadores: ese fue el punto de partida real, un grupo pequeño con ganas enormes dándole forma a algo que crecería mucho más de lo que imaginábamos.
2018–2020: el salto
Uno de nosotros dijo «¡me pongo ya al lío!» y celebró nuestra primera actividad pública: contactó con E-minis, nuestra tienda local, que nos abrió sus puertas para jugar allí. ¿La primera actividad? Cómo no, una partida de Vampiro: La Mascarada. Ahí empezó la magia: conocimos a personas que venían a jugar y acabaron siendo buenos amigos y socios clave.
Durante dos años jugamos mucho en la tienda, primero a rol y después también a wargames. El colofón de aquella etapa fue ser invitados a colaborar en el Salón del Cómic y del Manga de 2019, en el Palacio de Congresos, con tres días de lleno absoluto. El crecimiento fue exponencial: cuando la gente se siente bienvenida, vuelve… y trae a más gente.
2020: el despegue
Fue en ese evento donde la Delegación de Juventud del Ayuntamiento de La Línea nos ofreció sus instalaciones, y empezamos a colaborar en la Casa de la Juventud. A pesar de la pandemia y de las restricciones, aquel verano desplegamos una actividad incansable: cuando no se podía en persona, seguíamos con partidas online. La comunidad no se apagó; se transformó.
2021–2022: consolidación de identidad
Llegó la fase de ponerle estructura a lo que ya funcionaba. Pasamos de un grupo pequeño a recibir nuevos miembros y colaboradores; hicimos el primer inventario de bienes para catalogar nuestro patrimonio; establecimos un mayor ordenamiento jurídico interno basado en democracia, transparencia y buena fe; y ampliamos la Junta Directiva de 3 a 5 vocalías para que más gente se implicara. Pasamos de hacer actividades constantes a una etapa de madurez, dotándonos de herramientas para durar.
2023: crecimiento
Éramos más gente, haciendo más cosas y con más necesidades. La Asamblea decidió reformar los Estatutos para fijar competencias y someter a los cargos a mayor fiscalización, con una estructura más flexible pero controlada. El gran hito fue la creación de las Secciones: órganos descentralizados, casi mini-juntas autónomas, con cuatro secciones iniciales —Rol, Juegos de Mesa, Wargames y Softcombat— para dar autonomía a las aficiones de los socios.
Fijamos también un Código Sancionador para proteger nuestro espacio y hacerlo seguro y amable para todos, con tolerancia cero hacia la discriminación, y mejoramos las normas económicas con el principio Aprobación → Disposición → Obligación.
En cristiano: hasta el último céntimo es auditado y publicado.
2024–2025: expansión
Esas herramientas nos permitieron crecer: en 2025 superamos los 100 socios y los 30 socios de cuota. Mantenemos actividad constante en el local —partidas de rol, jornadas de juegos de mesa, Warhammer 40.000, The Old World, Infinity, liga de Blood Bowl, torneos de Magic— y celebramos varios eventos al año:
- Jornadas de Convivencia HdC.
- Participación en el Salón del Cómic y del Manga, el Winter is Coming y las jornadas de terror de Halloween (rol en vivo y cenas de misterio).
- Hasta tres torneos NAF: la Piojo Bowl (La Línea), la Bahía Bowl (San Roque) y la Rock Bowl (Gibraltar).
- Los Elegidos de Caín, nuestro torneo para principiantes y aficionados, además de campañas de Warhammer 40.000 y torneos de The Old World.
El futuro
Nuestro reto es seguir creciendo sin perder lo esencial: que esto sea un hogar lúdico, un espacio cultural y una asociación donde la gente se sienta parte de algo que merece la pena.
Hijos de Caín es la gente.